En sólo cuatro ediciones, La Carrera Panamericana se convirtió en una competición legendaria, donde acudían los mejores equipos europeos de la actualidad tratando de ganar la carrera y los pilotos buscaban el respeto y el triunfo en tal demandante prueba.

En la quinta y última edición en 1954, estuvo presente el “Pegaso Español”, aunque de manera no oficial ya que no existían relaciones diplomáticas entre México y España.


Es por eso que fue necesario contar con el respaldo y patrocinio del general Rafael Trujillo, de República Dominicana. Ésa es la razón por la que el último Pegaso Z-102 pudiera participar en esta edición, este auto fue bautizado con el exótico nombre de “El Dominicano”.

El Pegaso fue conducido por el piloto Joaquín Palacio teniendo un gran inicio marchando en cuarto lugar de la competencia. Una vez empezando la cuarta etapa “El Pegaso” sufrió un accidente en una curva mientras rodaba a 200 km/h, fue así como las esperanzas del equipo español se derrumbaban ya que al año siguiente La Carrera Panamericana sería suspendida indefinidamente.

Pero, ¿qué hubiera pasado si en 1955 se hubiera realizado una sexta edición? ¿Habría vuelto el Pegaso?Se supo que Trujillo ya había anunciado su intención de volver a respaldar al Pegaso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ésta historia es una de muchas que ha acumulado La Carrera Panamericana a través de los años. Si quieres conocer más historias como ésta, te invitamos a nuestra sección de Anécdotas y podrás conocer más acerca de esta legendaria competencia.