Época Antigua

 

Conocida mundialmente en su etapa inicial como la Mexican Road Race, la competencia deportiva de automotores recibiría a la postre el nombre de La Carrera Panamericana, La Carrera, e incluso La Pana; este evento deportivo tipo rally fue catalogado como uno de los más importante en su género debido a la amplitud del recorrido, mismo que incluso llegó a superar al de las Mil Millas y la Targa Florio de Italia.

La competencia ganó rápidamente el reconocimiento internacional y atrajo la atención de los amantes de la velocidad hacia México, país que ganó fama como un destino turístico exótico y económico que ofrecía grandes posibilidades. Corrían los años cincuenta y en aquellos tiempos la difusión de la justa se efectuaba por radio en territorio nacional, y al resto del mundo a través del cine y diversos reportajes.

A lo largo de sus ediciones, este evento automovilístico ha conseguido la asistencia de pilotos icónicos de cada época. Los conductores estrella de los años cincuenta hicieron su aparición en La Carrera montados a bordo de vehículos de renombre como Ferrari, Osca, Lancia, Mercedes, Porsche o Masserati, además de las norteamericanas Ford y Oldsmobile

La historia de La Carrera se divide en dos etapas: la antigua que va de 1950 a 1954; y la moderna que relanzó el recorrido en 1988. Fue durante la etapa antigua que la Carrera Panamericana ganó su prestigio a nivel internacional, siendo por ello denominada como Los años de oro de la Carrera Panamericana.

 

LA ETAPA ANTIGUA

“La Carrera”, una historia que comienza…

La Carrera Panamericana debe sus inicios a la iniciativa de Don Enrique Martín Moreno, quien junto al comité de organización y con el apoyo del Gobierno mexicano, organizó las cinco primeras ediciones de la Carrera, aquellas de 1950, 1951, 1952, 1953 y la última de aquel periodo, la de 1954. No fue sino tras el fatal accidente en 1955 durante el rally de las 24 horas de Lemans, en Francia, que el gobierno mexicano decidió suspender la carrera en 1956 por motivos de seguridad.

 

1950, el arranque de “La Pana”

Transcurría el año de 1950, cuando el gobierno de México decidió apoyar la idea de Enrique Martín Moreno para llevar a cabo un evento de gran envergadura internacional que recorriera el territorio nacional con el objetivo de difundir el turismo y abrir oportunidades de negocios a los inversionistas, además de darle visibilidad a la recién creada carretera panamericana que transitaba el país. Fue así como se originó el más amplio evento deportivo automotriz en nuestro país.

El presidente Miguel Alemán Valdés, un aficionado a los autos, quedó encantado con la idea y nombró a Antonio Cornejo como Director del evento quien llegaría a cautivar la atención de la comunidad automovilista de México y del mundo. De este modo, el primer evento fue pagado por el gobierno federal, los gobiernos estatales, los contratistas que construyeron la carretera y algunos elementos de la industria automotriz nacional.

Alemán Valdés patrocinó dos autos en la carrera. Uno de ellos fue conocido como el “Coche México” y era conducido por Rodolfo Castañeda quien volcó el vehículo en dos ocasiones durante la segunda etapa eliminando toda posibilidad de victoria y terminando en el lugar 25. El otro auto fue inscrito por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad de la que se graduó el presidente.

Por otro lado, el evento contó con el respaldo moral de la comunidad de pilotos de carreras de los Estados Unidos, entre quienes se encontraba Wilbur Shaw, Director del Indianápolis Speedway, y Eddie Rickenbacker, piloto aviador de la primera Guerra Mundial. Gracias a ellos y a la promoción que ambos efectuaron en el país del norte en favor de La Carrera, muchos de los competidores norteamericanos decidieron asistir a la competencia automotriz.

En aquel entonces, La Carrera se constituyó de nueve etapas distribuidas a lo largo de aquellos seis días. La salida de arranque tuvo lugar el 5 de mayo de 1950 en Ciudad Juárez, Chihuahua, localidad mexicana que colinda los bordes fronterizos de los Estados Unidos, finalizando el 10 de mayo en la ciudad del sur mexicano, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Esa misma ruta habría de seguirse para los años subsecuentes.

El evento inaugural tuvo nueve etapas de competencia a lo largo de seis días por las planicies desérticas del norte, las montañas de la zona centro y la selva tropical del sur, paisajes que realzaban la impresionante obra de ingeniería de la carretera panamericana.

Uno de los asuntos que más inquietud despertó entre los organizadores, fue la cuestión de la seguridad de los pilotos, por lo que se enfatizó el uso del cinturón de seguridad, medida tomada veinte años antes de que lo hiciera la Formula 1. Igualmente se otorgó a los competidores la posibilidad de comprar un seguro adicional para ellos y sus vehículos. Enrique Hachmeister, un competidor de Guatemala, fue uno de los pocos que no contrató un seguro, ni tuvo el equipo de seguridad recomendado dentro de su auto, y fue casualmente el único piloto fallecido durante el evento.

En aquellos días la calidad de las llantas no era la mejor, ni la carretera era completamente lisa, por lo que los neumáticos debían ser reemplazados frecuentemente. Algunos vehículos cambiaron el juego de llantas hasta cuatro veces, es decir un total de 16 llantas en tan solo seis días.

En la edición de 1950, el primer participante en registrarse a la competencia fue el mexicano José Antonio “el viejo” Solana de un total de 32 vehículos inscritos, resultando victorioso un Oldsmobile ’88 conducido por el americano Mcgriff. Aquella vez se tuvo una participación mínima de las marcas europeas a La Carrera debido principalmente a los requisitos de participación.

Sin embargo, se registró la participación de un espectacular Alfa Romeo 2500 de seis cilindros piloteado por el italiano e internacionalmente conocido, Piero Taruffi, quien terminó en la cuarta posición de la categoría general.

 

TESTIMONIO JAVIER SOLANA EN 1950:

 

Javier Solana participó como copiloto de su hermano, José Antonio “El Viejo” Solana, en el auto número 29, NASH, durante la 1ª Carrera Panamericana en 1950. Su participación fue registrada de la siguiente manera:

“Era sin duda la carrera más importante del mundo, pues atraía a los mejores pilotos y autos, como los campeones mundiales Alberto Ascari, Herman Lang, Scarfiotti, Taruffi, Trevoux, Fangio, Johny Mantz, Vucovitch, Mc Griff, Tom Deal, Cabalen, Bonetto, Segura, Maglioi, Phil Hill; por parte de México a Leal Solaraes, Ché Estrada Menocal, Solana, Razo Maciel, Iglesias, entre otros. El ambiente era indescriptible, los autos de servicio recorrían las etapas por la noche para esperar en la meta a sus pilotos. Por la tarde, con la tranquilidad de haber cubierto la etapa y terminado el servicio a los autos, se organizaban tertulias en las que se podían oír las vivencias de los mejores pilotos del mundo.”

 

Libreta de Ruta del Auto Nº 208 de MOISES SOLANA

1951, La Carrera Panamericana atrae a los mejores pilotos europeos

La Carrera Panamericana de 1951 generó bastante expectativa alrededor del mundo y por esta razón se decidió modificar la fecha del evento al mes de noviembre, justo al final de la temporada norteamericana y europea de carreras con la finalidad de atraer a más competidores profesionales.

Para ese año, la ruta se hizo a la inversa de la edición anterior debido principalmente a que la infraestructura en el norte del país era mayor que en el sur del país, favoreciendo el trabajo de los medios de comunicación. Además, los competidores americanos se encontraban al finalizar la justa, más cerca de su frontera, facilitando su regreso. Finalmente, los organizadores previeron que varios los primeros tramos eran montañosos, haciendo el evento más manejable al final.

A pesar de que hubo menos competidores inscritos para esta edición, hubo mayor calidad entre los participantes ya que muchos eran corredores de autos experimentados.

Debido al hecho de que las organizaciones de NASCAR e Indianápolis apoyaron el evento, vinieron muchos corredores profesionales de Norteamérica como Chuck Stevenson, Tony Bettenhausen, Troy Ruttman, Bill Sterling, Bud Sennet, John Fitch y el ganador de la edición anterior Hershel McGriff.

Las estrellas europeas se hicieron presentes en La Carrera, entre ellos se encontraban los italianos Piero Taruffi y Luigi Chinetti de copiloto, Alberto Ascari, Juan Manuel Fangio con Luigi Villoresi de copiloto, y Felice Bonetto y Giovanni Bracco a bordo de dos autos Lancias.

En aquel 1951 los organizadores de la prueba permitieron a los productores automotrices realizar modificaciones en el chasis y los motores de los vehículos de serie, a condición de que se mantuviera intacto el árbol de levas. Fue en ese mismo año que Ferrari registra su primera participación en la justa automotriz con dos vehículos Coupes 212 Export con motor V12 de 2.6 litros, destinados a las duplas Taruffi/Chinetti y Ascari/Volloresi, quienes arrasan en la competencia logrando las dos primeras posiciones, clasificando en tercer lugar el Chrysler de Sterling, equipado con un motor de ocho cilindros de 220CV.

A pesar de que hubo muchas razones para celebración, también hubo algunas quejas de algunos competidores alegando que los italianos habían hecho equipo para bloquear ciertas secciones de la carretera, que utilizaron otro tipo de gasolina y que utilizaron autos deportivos de competencia en vez de los autos de producción utilizados por los otros competidores.

1952, la Carrera se Afianza en el mundo del rally automotriz

Para 1952, la tercera edición de La Carrera Panamericana ya se había convertido en un evento legendario que se comparaba con los mejores rallys del mundo automotriz como el Targa Florio y la Mille Miglia de Italia, y las 24 Horas de Le Mans en Francia.

Durante aquel año varios de los fabricantes automotrices como Lincoln, Mercedes, Alfa Romeo, Porsche y VW enviaron equipos completos para competir en el evento. Por su parte, las compañías americanas estuvieron presionando a los organizadores para crear una nueva categoría que incluyera a sus autos argumentando que la competencia habría de ser más justa.

Así, durante esta edición, se abrió la categoría Sport para los autos pequeños deportivos de dos asientos y la categoría Turismo Estándar para autos de producción de cuatro asientos, autos que tuvieran una producción de más de 5,000 unidades al año y que fueran construidos entre 1949 y 1952.

A los autos de producción les fue permitido efectuar modificaciones en los amortiguadores, la suspensión, las ruedas, las llantas, el asiento trasero y el tanque de gasolina.

La ruta no fue modificada en esta edición, pero sí se eliminó el día de descanso por lo que los pilotos tuvieron que manejar durante cinco días consecutivos, lo que representó un esfuerzo adicional.

Ese año se le dio mayor importancia a la seguridad del piloto y de los espectadores, por ello algunos soldados del ejército mexicano fueron situados cada 800 metros a lo largo de la ruta y cada 50 metros en los pueblos y ciudades. Incluso, se les dio la instrucción de disparar a cualquier animal que pudiera ser un peligro para los competidores al pasar por la carretera.

La escudería Millanese Guastalla inscribió tres Ferrari 340 Coupés para Alberto Ascari, Villoresi y Chinetti. Por su parte el italiano Piero Taruffi compitió con un Oldsmobile ‘88 al igual que el ganador de la primera edición, Herschel McGriff.

El equipo que causó la mayor sensación fue el Mercedes-Benz con tres vehículos 300SL, dos Coupé ala de gaviota y un Spyder. Karl Kling y Herman Lang manejaron los Coupés y el piloto aviador John Fitch, quien derribó a varios aviones alemanes en la Segunda Guerra Mundial pocos años antes manejó el Spyder.

Los alemanes tomaron su participación en La Carrera Panamericana con mucha seriedad y llegaron a Tuxtla Gutiérrez con un equipo de 23 personas y 13 vehículos. Hicieron más de 2,000 millas de pruebas en diferentes secciones de la ruta y a diferentes alturas en donde analizaron todo: las bujías, el carburador, la composición de la gasolina y el consumo de gasolina en las diferentes secciones.

Porsche trajo dos 356 GTs con un motor de 1,500 cc y 70 caballos de fuerza que alcanzaban una velocidad máxima de 110 mph (177kmph). Cabe mencionar que estos autos pertenecían al Príncipe Alfons von Hohenlohe, quien vivía en México y era el importador nacional para la marca VW.

En la categoría Turismo Standard, sobresalieron los tres Lincoln Capris que tenían un motor V8 de 5.2 lt. que llegaban a una velocidad máxima de 125 mph (201 kmph).

 

Penúltima edición de la Antigua Carrera en 1953

La penúltima edición, la de 1953, se realizó con cuatro categorías participantes: Sport Internacional, Turismo Internacional, Sport hasta 1,600 c.c. y Turismo Especial, con lo que se incrementó el número de participantes, escuderías y marcas. Nuevamente asistieron los principales campeones de seriales norteamericanos y europeos, como el argentino Juan Manuel Fangio piloteando un vehículo Lancia.

Durante el año de 1953 la FIA creó el Campeonato Mundial de Conductores para reconocer al mejor piloto de la temporada, y el Campeonato Mundial de Fabricantes a fin de reconocer al mejor auto de la temporada que competía en eventos de prestigio como el Mille Miglia (Italia), 24 Horas de Le Mans (Francia), 24 Horas de Spa (Bélgica), Nürburgring (Alemania), 12 Horas de Sebring (EUA), Tourist Trophy de Dundrod (Irlanda del Norte) y el evento final de los Campeonatos se definiría en La Carrera Panamericana (México), lo cual hizo de esta edición un evento que decidiría un premio muy cotizado.

Este año la competencia fue muy reñida entre el auto Jaguar y el Ferrari. La disputa tendría su resultado final en suelo mexicano, levantando gran expectativa en dicha edición.

El Comité Organizador había creado nuevas categorías de competencia: Turismo Especial para autos con una potencia de 75 a 115 caballos; Turismo Internacional para autos con una potencia mayor a 115 caballos; Sport Menor para autos con motores hasta 1600cc o 800cc con un súper cargador; y Sport Internacional para autos con motores de más de 1600cc.

En total, 177 autos tomaron la salida en Tuxtla Gutiérrez: 74 de Argentina, 47 de México, 39 de los EUA, 9 de Italia y 4 de Alemania. Un dato curioso se refiere al alto número de autos registrados de la Argentina, esto se explica por la eliminación de impuestos en autos importados en aquel país; por lo que resultaba mucho más barato importar un auto americano que hubiese participado en “La Carrera”. Si bien esta medida proporcionó más ingresos para el Comité Organizador de La Carrera; no logró elevar el nivel de competidores.

Se inscribieron diez autos Porsche en la categoría Sport Menor. Los participantes más notables fueron, el ganador en 1952 Karl Kling, y Hans Hermann conduciendo un vehículo 550 Spyder que alcanzaba velocidades de hasta 125 mph (201 kph).

Lincoln regresó de nuevo para volver a llevarse el título de mejor auto de producción al inscribir seis autos en la carrera. Estos fueron conducidos por Johnny Mantz, Chuck Stevenson, Walt Faulkner, Bill Vukovich, Jack McGrath y Ray Crawford. Estos autos llamaron mucho la atención ya que en su cofre tenían pintado algunos personajes de caricatura como El Pájaro Loco y Popeye. Lincoln también desarrollo una técnica de filmar algunos segmentos de la ruta para luego repasarla con los pilotos y así analizar las curvas y los tramos; esto se llegaría a conocer como “película de ruta”.

Lancia ganó primer, segundo y tercer lugar estableciendo un nuevo record de la velocidad promedio a lo largo del evento de 105.15 mph (169.2 kmph). Fangio ganó la carrera sin ganar una sola etapa.

Una victoria en La Carrera Panamericana era considerada tan importante como la obtenida en cualquier otro gran evento de la época.

La última Carrera de la época de oro en 1954

El evento de 1954 sería el último evento de la época de oro de “La Carrera Panamericana”, por lo menos durante los siguientes 34 años hasta que el promotor de eventos de automovilismo, Eduardo de León, la reviviera.

Durante la quinta Carrera Panamericana de 1954 las categorías que contendieron fueron cinco: Sport Mayor, Sport Menor, Turismo Mayor, Turismo Especial y Turismo Europeo, con lo que se podía participar con autos que no fuesen del tipo estándar ya que en ciertas categorías se permitían modificaciones al automóvil. La carrera dio inicio, como era costumbre, el 19 de noviembre de 1954 en Chiapas y terminó el 23 de ese mismo mes y año en Ciudad Juárez, Chihuahua.

Aquel año del ’54 figuraron con particularidad los automotores Ferrari con el piloto Maglioli, ganador absoluto con un tiempo total de 17 horas 40 segundos. Igual de destacada fue la participación de pilotos mexicanos en las categorías de con Álvarez Tostado (4º lugar en la categoría Turismo Especial y 29º en la Categoría General); Ramiro Aguilar (5º lugar en la categoría TE y 35º lugar de la CG).

Por su parte Moisés Solana, el piloto más joven de la carrera con 18 años de edad, fue considerado el piloto revelación de la carrera, pues además de haberse tratado de su primera incursión en el automovilismo deportivo, y a pesar de una pérdida de treinta minutos por fallas mecánicas, logró ocupar el 6º lugar en la categoría TE y el 32º lugar en la CG; quien al volante de un Dodge con 50,000 kilómetros recorridos, se disputó con memorables agarrones sobre el asfalto con el italiano Piero Taruffi y el argentino Oscar Cabalén.

Las inscripciones individuales conformaron la mayor parte de los participantes, disminuyendo el registro de equipos oficiales de las marcas de los autos. La razón principal fue que el Campeonato Mundial de Constructores ya estaba definido y ningún resultado obtenido en La Carrera los modificaría, por ello algunos equipos no consideraron necesario venir a México. Ese año Ferrari volvería a ganar el título, Lancia la segunda posición y Jaguar la tercera.

Se registraron 149 autos en esta quinta edición del evento: 20 en Sport Mayor, 13 en Sport Menor, 29 en Turismo Abierto, 68 en Turismo Especial y 19 en Turismo Europeo. La lista de competidores se volvía cada vez más internacional con participantes de muchos países, algunos venían con la intención de ganar y otros simplemente para vivir la aventura que ofrecía la Carrera. Venían 45 equipos de México, 42 de Argentina, 31 de los EUA, 7 de Italia, 6 de Alemania, 4 de Guatemala, 2 del Reino Unido, 2 de España, 2 de la República Dominicana, 1 de Francia, 1 de Colombia, 1 de Cuba y 1 de Chile.

Los cambios principales en el reglamento de ese año se referían a las categorías y al tiempo permitido para realizar mantenimiento y reparaciones al auto. Se agregó también la categoría de Turismo Europeo.

En el reglamento se estableció que el tiempo permitido para trabajar en los autos se redujo a tan solo una hora al final del día en Oaxaca, Durango y Chihuahua; y dos horas en la ciudad de México. Esta regla solo aplicaba para los autos en las categorías de Turismo. Los autos deportivos podían recibir atención todo el día y noche si fuese necesario.

Volkswagen también mandó un equipo de sedans (vochos) para participar. Obviamente no iban con la intención de ganar, sino de demostrar su superioridad en el diseño, la durabilidad y confiabilidad.

Los dos Ferraris que Maglioli y McAfee iban a conducir eran los autos más poderosos que Enzo Ferrari había diseñado jamás. Estos vehículos podían generar 350 caballos de fuerza y alcanzar una velocidad máxima de 175 mph (281.6 kmph), pues además venían de un triunfo en el rally 24 Horas de Le Mans.

Otro auto que captó la atención de los aficionados fue el deportivo diseñado y construido en España, el Pegaso Z103 Roadster conducido por Joaquin Palacio. Este auto fue patrocinado por el Presidente Dominicano, el General Rafael Trujillo y tuvo pintado sobre su cofre el nombre del auto El Dominicano.

Coca Cola patrocinó al equipo mexicano conformado por cinco autos Buick Century pintados de blanco con el logo de la marca refresquera de manera muy visible. Estos fueron conducidos por cinco pilotos mexicanos, Luís Leal Solares, Fernando Razo Maciel, Ricardo Ramírez, Héctor Riva Palassio y Julio Mariscal.

La reputación de Maglioli y Hill se consolidó dentro del automovilismo deportivo por muchos años más. Porsche, Alfa Romeo y Volkswagen fueron los verdaderos ganadores en el evento ya que aprovecharon la visibilidad que les ofreció esta carrera. La reputación de los autos Borgward cayó significativamente debido a los malos resultados obtenidos. Lincoln apenas se salvó gracias a la victoria final de Ray Crawford.

 

Un impasse de tres décadas para la Carrera

En 1954 se celebró la quinta y última carrera, ya que al año siguiente fue suspendida por los accidentes ocurridos y por el trágico incidente ocurrido en 1955 durante la competencia de las 24 Horas de Le Mans, en Francia.

En agosto de 1955, a tan solo cuatro meses del inicio de La Carrera, el gobierno mexicano decidió cancelar el evento. Al parecer existían cierto peligro que representaba el evento, tanto para participantes, como para el público en general. Este argumento cobró mayor validez después del trágico incidente en la carrera 24 Horas de Le Mans cuando el piloto de Mercedes-Benz, Levegh, se estrelló con otro auto y ambos se estrellaron contra el muro de espectadores.

Otra versión indica que el nuevo presidente en turno de México, Adolfo Ruiz Cortines, no planeaba seguir apoyando financieramente el evento ni las reparaciones necesarias a la carretera panamericana.

Habría que esperar poco más de tres décadas para que La Carrera Panamericana retomara nuevos bríos y congregara nuevamente a los mejores pilotos del mundo para recorrer la icónica competición.

Ganadores de la época de oro de La Carrera Panamericana

Visita el cronograma de La Carrera panamericana.