Por tercera ocasión la edición No. XXIX de la Carrera Panamericana dará el banderazo de salida desde uno de los lugares más representativos de nuestras playas mexicanas, se trata de las Bahías de Huatulco, ante el gran apoyo que ofrecen las autoridades estatales, municipales y empresarios de este desarrollo turístico.

La competición se llevará a cabo del 13 al 20 de Octubre. Como cada año una impresionante caravana de autos clásicos partirá de este destino turístico para comenzar una ruta de más de 3,400 km de espectaculares vistas escénicas y los autos llevarán una velocidad promedio de 200 km/h en carreteras que habitualmente están abiertas a la circulación normal y se contará con un Staff altamente capacitado y con toda la experiencia de más de 100 personas.

Bajo previas etapas de velocidad, el contingente llegará el 14 de Octubre a la Ciudad de Oaxaca, ubicada al sur del país, en el extremo suroeste del istmo de Tehuantepec, por su extensión, Oaxaca es el quinto estado más grande del país. Para el 15 de este mes, los participantes llegarán a la Ciudad de México, donde miles de aficionados al automovilismo se darán cita en el Centro de la ciudad. Seguidamente el 16 de Octubre arribará al Estado de México donde las etapas de velocidad serán muy interesantes para apreciar en el nevado de Toluca.

Al siguiente día, el 17 de octubre en la Ciudad de Morelia estará el arco de meta, donde la etapa de Mil Cumbres representará el principal reto de los competidores durante esta jornada. Para el 18 de Octubre la meta será Guanajuato, ciudad colonial que ha sido nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Otra de las etapas de velocidad distintivas de la Carrera tendrá lugar el 19 de Octubre en el Cerro de la Bufa, que con sus 2 mil 673 metros de altitud provee una de las mejores vistas de la urbe y la zona que le rodea. Más adelante el arco de meta será en la Ciudad de Zacatecas conocida por sus ricas minas de plata.

Por último, la meta final será el 20 de Octubre en Durango, donde los participantes sortearán las últimas etapas de velocidad y se enfrentarán sin duda al reto más difícil de toda la Carrera: el Espinazo del Diablo. Por la noche, se llevará a cabo la Cena de Premiación.

“La ruta es sin duda un reto tanto para los pilotos como para los coches, pues existen diferentes condiciones de montaña y de desierto. Los motores, la transmisión, los frenos, y la carrocería de los coches se ponen a prueba año con año, así como la condición física y psíquica de los pilotos”, comentó Eduardo León, Presidente Honorario de La Carrera Panamericana.

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